El poder de la obediencia
El poder de la obediencia Devoción del 13 de julio De sus amigos en RayStedman.org Lea: Hechos 14:1-10 Fíjate en la manera maravillosa en la que Dios comenzó a abrir esta ciudad. Pablo y Bernabé no tenían ni idea de lo que iban a hacer. No formaron un comité y dijeron: “Bueno, vamos a ver si podemos conseguir el informe de la cámara de comercio sobre la distribución de la población de la ciudad; entonces podemos dividirla en cuadrados y evangelizarla de forma sistemática”. No tenían ningún otro plan más que el estar ahí y el hacer lo que Dios les había mandado a hacer: predicar. Así que anduvieron al mercado y comenzaron, confiando que el Señor había preparado a ciertas personas, que tenía gente que había elegido lista para abrir la puerta a la ciudad. Al proclamar el evangelio, eso es lo que ocurrió. Al estar Pablo predicando ―probablemente durante v...